La
causa era la más noble y Huétor Vega se volcó. Los cinco euros
que costaba la entrada para ver ?Sognare and friends? iban
destinados a financiar el tratamiento médico de Miguel Ángel y
David, dos hermanos granadinos de 7 y 11 años enfermos de
epilepsia generalizada criptogénica. La iniciativa corría a cargo
de un artista que ya se puede considerar hueteño adoptivo, el
cantaor flamenco Iván ?El Centenillo?.
Aunque esta vez optó por sorprender al público: poco cante
jondo y mucho desparpajo inesperado sobre el escenario del Centro
Social La Nava. Abrió boca la compañía de baile de Susana
Pérez, Swagguies, que resultó un huracán de movimiento,
elasticidad y alegría. El patio de butacas, boquiabierto. Un
aperitivo que contrastó con la solemnidad de la puesta en escena
de ?El Centenillo? y sus secuaces. Desfilaron Víctor Segovia y
Rafael Lara, a los que se unen Alba Tortosa y Juan Foreigner, y el
pianista Salvador Fajardo Villalba. Desde el instante en el que
comenzó a sonar el ?Hallelujah? de Leonard Cohen. Una versión
híbrida entre las ya conocidas de Jeff Buckley y Rufus Wainwright,
pero aderezada por la inspiración imposible del tenor Andrea
Bocelli.