Hoguera de San Juan: música, parrilla y rituales
No era la Roma de Nerón ni el coloso en llamas, pero se parecía. El Recinto Ferial albergó un fuego multitudinario en Huétor Vega. La hoguera de San Juan acogió los deseos y las ganas de fiesta de varios cientos de vecinos, que se unieron a la larga tradición de celebrar la noche más corta del año. Papeles con propósitos de cambio, ambiente de jarana y espíritu de unión. El pueblo vivió la velada más supersticiosa y divertida como consuelo después del adiós de la Selección Española del mundial de fútbol. Todo a favor para seguir el ritual del solsticio de verano. Una ceremonia mágica que se celebra desde hace siglos en honor a San Juan Bautista. La hoguera del Recinto Ferial iluminó el mar de luces desde la Cuesta de las Cabras, con las casas de Mundo Nuevo y el horizonte de la vega granadina al fondo. El aire se impregnó de olores y colores. De festejo y culto a los sentidos. De delicioso aroma a brasa. Se trataba de esperar desde las 21 horas el momento adecuado para comenzar los pasos y no dejar escapar las energías fantásticas. Este año, los más impetuosos no pudieron saltar la llama debido al cordón protector. Cuenta la leyenda que así se cumplen los deseos.
E.T.
Miércoles, 20 de abril 2016, 07:24
Sin embargo, la pachanga musical en vivo y la parrillada animaron la escena en una noche de martes para dar la bienvenida al verano. La ... fecha entre semana propició que algunos se retiraran a media noche, como cenicientas obedientes. ?Mañana hay que trabajar, que si no, nadie nos sacaba de aquí?, apuntaba Sebastián Girela.
La otra cara de la moneda la representaban grupos de amigas como el formado por Marta García, Carmen Salgado, Sonia Blanco, María Jesús Aceituno y Tamara Ruiz. ?Aún no hemos terminados los exámenes, pero después de la feria del Corpus nos quedamos con ganas de más fiesta. Nada mejor que una juerga en nuestro pueblo, Huétor Vega, y además esta noche es especial porque hemos lanzado el deseo de acabar bien el curso?, comentaban.
Padres e hijos. Mayores y pequeños. Y muchas, muchas pandillas de hueteños. Federico Molina optó por llevarse las sillas de playa para contemplar el fuego con los suyos. Matías Ortiz, con su novia, Natalia Sánchez, optó por el relax ?cerveza en mano? tras una intensa sesión de cumbia y baile efusivo. La temperatura, bastante fresca para la fecha, provocó que asomaran numerosas chaquetas, jerseys y blusas. Una bonita antesala previa a lo que llegará con las fiestas de San Roque.
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