Los emprendedores hueteños luchan por una oportunidad
Norberto Fernández es ingeniero informático. Desde que terminó la carrera, revolotea por su cabeza una idea rompedora: crear un software que conecte a profesores, alumnos, padres, pizarras y proyectores con el aula. Su ocurrencia sedujo a otros seis informáticos dispuestos a subirse a la nave. En Huétor Vega han establecido el centro de operaciones de Konecta2. Se encuentran en fase embrionaria. Ilusión disparada. Y más después de conseguir su primer cliente. «Actualmente soy autónomo, pero en vista de cómo se está desarrollando el proyecto, espero constituir una sociedad limitada en poco tiempo», confiesa Norberto.
E.T.
Miércoles, 20 de abril 2016, 07:37
El suyo es un ejemplo de tenacidad y espíritu emprendedor. Desde arriba, suena un murmullo que indica que, en tiempos de crisis, hay que agudizar ... el ingenio. ¿El gran reto? Dar con la tecla del proyecto innovador y original que pite en el mercado. «En Huétor Vega hay ambiente emprendedor, pero muchas veces se frustran por falta de confianza en sí mismos o por el desconocimiento de cómo abordar problemas que van surgiendo. Esto provoca y que el emprendedor abandone su proyecto. El emprendedor debe estar abierto a críticas constructivas y trabajar muy duro. Necesitamos apoyos y más cultura emprendedora», advierte Nely Orihuela, responsable del centro Guadalinfo en el pueblo, donde las mentes inquietas reciben nociones para impulsar la iniciativa en Internet, así como métodos de financiación y microfinanciación.
Publicidad
Junto al puente de Monachil, Eva ha abierto Centro Esencia. Un local especializado en terapias naturales, en la visión holística del ser humano, fruto del largo periodo de aprendizaje de su impulsora. Lo raquítico del mercado laboral empujó a Eva a lanzarse aportando lo que ella considera un elemento diferencia, una necesidad no cubierta. Ya cuenta con una clientela creciente y ?atención? fiel. Centro Esencia ofrece técnicas como shiatsu, ayurveda, yoga, tai chi, jornadas de puertas abiertas, seminarios? Todo un templo en la materia.
Pero no todo es color de rosa. Al contrario. Para el emprendedor, todo son barreras. Eva tropezó con la primera y elemental: la falta de dinero. «Que te den un crédito ahora es muy difícil y hay que pensarlo mucho», explica. Luego, el espacio. No todos los proyectos se prestan a la cacareada solución del coworking. «Busqué locales en Granada y en Huétor Vega tuve mucha suerte al encontrarme con Esencia. No solo por sus características físicas, sino también por la honradez y compresión de sus dueños».
Cambio de chip
En ese sentido, Norberto apunta que el rol de emprendedor obliga a cambiar el chip. El emprendedor se convierte en abanderado de la causa y hombre-orquesta. «Dejar de tener un jefe que te guía a ser tú el líder de tu equipo y de ti mismo resulta muy complicado. Contentar a los clientes, motivar a los colaboradores y negociar con los proveedores es como intentar agarrar varias cuerdas que te empujan en sentidos contrarios sin que se te escape ninguna».
Hace un año que Gema Jiménez creó Nina Camisetas. Prendas de diseño, elaboradas a mano «con gente cercana». La intención es modesta, pero efectiva. Gema pensó en una clientela que busca un regalo original de cumpleaños: una camiseta personal, ajustada a las necesidades de cada niño o niña. «Actualmente, Nina Camisetas se dirige también a las madres, porque les gusta ir coquetas y conjuntadas, y les gusta elegir telas, colores y dibujos», asegura Gema. «Soy una persona dinámica y necesito estar haciendo siempre algo», admite la hueteña.
Publicidad
La hueteña Silvia Ruiz está realizando con la Diputación de Granada su plan de empresa. Lleva un año masticando su proyecto, Taller de Manos Creativas. Una plataforma para la elaboración de productos a mano, totalmente personalizados y relacionados con el mundo de la decoración, la restauración, el reciclado, obras de arte, manualidades, regalos a medida o mobiliario. Como valor añadido, un lugar de aprendizaje donde imparte talleres de dibujo, pintura, manualidades y creatividad tanto a niños como a adultos.
«Decidí emprender porque era una idea que tenía desde siempre. Me apasiona el universo del arte. Además, ahora es más fácil poder llegar a cualquier persona gracias a las nuevas tecnologías. Pensé en intentarlo y ver qué tal resulta», comenta Silvia. ?En el pueblo, la gente que ya me conoce. Saben el trabajo que realizo y me apoyan. Por otro lado, las asociaciones, el Ayuntamiento de Huétor Vega, los colectivos y particulares suelen ser receptivos al desarrollo de tu idea empresarial».
Publicidad
Plan de negocio
El plan de negocio guiará los pasos de Taller de Manos Creativas, que cuenta con un pivote digital en forma de blog. «Aunque estoy empezando y me queda mucho camino por recorrer, la reacción de la gente, el saber que gusta mi trabajo, la sonrisa de los niños cuando disfrutan con lo que están haciendo, el poder ofrecer mi conocimiento a los demás y el reconocimiento, sobre todo, de la gente me empuja a seguir adelante y me anima para que vengan a la cabeza nuevas ideas y proyectos», relata feliz Silvia.
¿Consejos? Un buen plan de negocios debe ser ambicioso pero realista. Ha de incluir un resumen de los negocios y del mercado, los detalles de gestión, la descripción del producto, cómo se vende, análisis financiero, previsiones de flujo de caja y los balances.
Publicidad
¿Es un buen momento? La Junta pone en marcha un plan para la financiación de nuevos proyectos, con atención preferente a jóvenes y parados mayores de 45 años. Estos hueteños parecen convencidos de la importancia de gestionar el talento humano. Trabajo, know-how e abundantes dosis de ilusión. La fórmula, o eso dicen, del éxito.
Suscríbete durante los 3 primeros meses por 1 €
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión