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«La ciudad dormitorio y el pueblo del arraigo deben entenderse»

El apellido Escobar es historia viva de la medicina y de Huétor Vega. Don Fernando heredó el nombre y la vocación profesional de su abuelo, el doctor Escobar Manzano, que estableció la finca Huerta Cercada allá por 1930. «Era un hombre entrañable», rememora. «Aquí pasaba largas temporadas. Estableció su lugar de trabajo, su consulta a pacientes y el sitio donde estudiaba, leía y escribía mucho. Alrededor de él, nos criamos sus veinticuatro nietos».

E.T.

Miércoles, 20 de abril 2016, 07:32

El médico Escobar Manzano recorría los pueblos a caballo para tratar a los enfermos. Eran tiempos duros, precarios, y la ausencia de medios tecnológicos se ... suplía con humanidad y cariño. Gran lector de la Generación del 98, en especial de Azorín, «tenía unos ancestros muy de médico de pueblo, de una medicina muy natural, al margen de su labor en la facultad. Huétor Vega siempre ha gozado de magníficos médicos de cabecera», reflexiona hoy, orgulloso, su nieto, que en el 2010 recibió la bandera de Andalucía por parte del Ayuntamiento.

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