Marcos Rubiño: "Entiendo el fútbol como un espectáculo"
E.T.
Miércoles, 20 de abril 2016, 07:40
De la mano de Marcos Rubiño, flamante técnico del C.D. Huétor Vega, el equipo se ha consagrado como revelación en el arranque liguero.
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El ... C.D. Huétor Vega ha iniciado de manera espectacular la temporada en el grupo IV de la Primera Andaluza de fútbol. Doce puntos de quince disputados. El objetivo es la permanencia, pero, ¿por qué no soñar? La afición y los jugadores están encantados. Y gran parte de la culpa la tiene el nuevo técnico del equipo: Marcos Rubiño. Metódico. Amante del juego preciosista y orfebre. Iluminado por la proeza de meter al Monachil en la liguilla de ascenso a Tercera División hace un par de campañas. El entrenador modela con habilidad psicológica una plantilla joven, repleta de incorporaciones en todas las líneas del campo.
Han empezado el campeonato enchufados. No sabía cómo íbamos a arrancar. De cinco partidos hemos ganado cuatro y hemos perdido uno. A nivel de resultados y puntuación, es para estar contento. Pero no tanto por el juego que hemos realizado. Hay que ganar y ganar bien, es decir, jugando bien: jugando a fútbol.
Dicen de usted que le enamora el fútbol de toque y estético. Mi filosofía es hacer las cosas bien, y si encima las haces bonitas, mejor. Entiendo el fútbol como un espectáculo. Debe ser obligatorio jugar bien y ser ofensivos, incluso por encima del resultado, y ya en categorías inferiores ni le cuento. Yo me pongo en la piel del que va a ver un partido y le gustaría que se jugara con mimo. Eso es lo que intentamos hacer: jugar, divertirnos. Tratamos de tener el balón. No conozco a nadie que sea feliz corriendo detrás de un balón noventa minutos. Personalmente, creo que no puede salir bien nada que no se haga con ilusión, amor y felicidad. Si estás a disgusto, no auguro que salgan las cosas en condiciones. Si no eres feliz haciendo lo que haces, el resultado no brilla.
Solo una derrota, hace unos días en el campo del Vandalia. ¿Vienen bien estas curas de humildad en un equipo de fútbol? Ya les dije unos días antes a los futbolistas que cuantas más victorias, más cerca está la derrota. Pienso que la derrota aporta poco y negativo: tristeza, enojo, dudas, culpables, pocas ganas de entrenar. La victoria, en cambio, aporta confianza, euforia, compañerismo. Si eres inteligente y sabes tomar nota de lo que has hecho mal, sí puede venir bien. De hecho, viene bien para poder corregir lo que no se ha hecho correctamente. En el fútbol, en un partido, nunca se hace todo bien o todo mal, independientemente del resultado. La derrota es una bofetada. Te están diciendo que no bajes la guardia, que no te relajes.
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¿Se conforman con la permanencia en la categoría? Aún es pronto. El equipo, su funcionamiento, mi trabajo, la inteligencia de los futbolistas y la mía decidirán dónde estaremos y si estamos en la senda adecuada. Nadie en el club se conforma con pasar de puntillas por la categoría. La intención es hacer algo bueno y bonito para todos.
¿Cómo se sobrevive en Primera Andaluza? A nivel económico, cuesta mucho: clubes humildes, equipos con pocos recursos. Las ayudas se han acabado y no hay apoyos oficiales. Hay ayudas de otro tipo, como las instalaciones o los horarios, pero resulta difícil y costosa una categoría autonómica. En el plano deportivo, pues como todos los equipos: con ilusiones, metas, objetivos. Nuestro objetivo es vivir felices, que todos disfrutemos con nuestra afición, que es el fútbol, haciendo un buen juego. Que se hable bien del club, de los futbolistas, que no haya lesiones graves. En definitiva, que la gente esté contenta con el Huétor.
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Ha confesado que en este equipo se ha encontrado a sí mismo. Llevaba dos años sin entrenar y, como todo en la vida, cuando estás un tiempo alejado de algo, de tu trabajo, de jugar, de entrenar, pues cuesta un poco. Estaba más a la expectativa. Tenía ganas de entrenar, de dirigir y de poner en práctica el fútbol en el que creo.
¿Qué le convenció para entrenar al C.D. Huétor Vega? Varios motivos. Las ganas de volver a entrenar y dirigir; la cercanía del pueblo; el crear y montar un nuevo proyecto; el poder ayudar a un club que siempre ha estado muy cercano. Y si a esto le añadimos el ofrecimiento de Paco, el presidente, y Manolo, que han apostado por mí, el entendimiento se produce rápido.
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Ha aterrizado con una plantilla de corta media de edad y renovada. ¿Qué tal la adaptación? Me comentaba el presidente hace unos días que somos el equipo más joven de la categoría. Bueno, vale, orgullosos de ello, porque hay equipo para años. Todo tiene sus pros y sus contras. Si eres el más joven, tienes unas cosas a favor y otras en contra. Si eres un equipo más mayor, más adulto y con más experiencia, igual. Hay cosas que te favorecen y cosas que te perjudican.
¿Eso le obliga a ser un poco psicólogo con los jugadores? Es que es obligatorio ser un poco psicólogo cuando diriges a veintidós futbolistas. Debes cuidar y mimar a todos, empatizar con ellos, entenderlos, ponerte en su piel, y además están los puñeteros egos, la mayor lacra del fútbol. Son veintidós ilusiones.
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¿Un poco como Guardiola? Ya quisiera yo tener su currículo y sus formas de hacer y comportarse. Tengo otras influencias: Luis Aragonés, Leo Beenhakker, Johan Cruyff. Rafa Salguero me enseñó todo lo que sé. Metodológicamente, Laureano Ruiz y Leo Benhaker. La escuela holandesa. Como director de grupo y valentía, y romper con lo establecido, Luis Aragonés. Y como un antes y un después en el fútbol, Johan Cruyff. Por su juego de posicionamiento y modo de entender el juego, Rafa Salguero, Paco Rojas, Fernando Muñoz, pero sobre todos ellos, Rafa.
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