Huétor Vega, ¿quién te ha visto y quién te ve?
Caminos de terruño, casas desvencijadas, la montaña moteada de olivares. Mucho ha cambiado Huétor Vega en los últimos treinta años. Tres décadas de modernización que ahora impresionan puestas sobre el tapete. Los vecinos están desempolvando viejos álbumes. La recuperación de fotografías antiguas evidencia todo eso que los abuelos contaban a sus nietos en el pueblo. Los mayores evocan un pasado espartano y rural. Los jóvenes, alucinan con la transformación. ?A Huétor Vega no lo reconoce ni la madre que lo parió?, espeta Mariano, lugareño de 25 años.
E.T.
Miércoles, 20 de abril 2016, 07:28
Todo empezó como un juego. Un veterano de la zona comenzó a recopilar instantáneas. El Ayuntamiento de Huétor Vega, a través de su página en ... Facebook, las publica de manera dosificada. Y lanza un par de retos: adivinar de qué enclave del municipio se trata y que los lectores se animen a sacar del cajón sus reliquias fotográficas. Poco a poco, surge el puzle: la reconstrucción de un pueblo irreconocible, el Huétor Vega de los ochenta. Unos lo vivieron con intensidad. Otros, no. Nostalgia y curiosidad. El juego deriva en emocionantes tertulias en cada casa. Sin pretenderlo, las imágenes unen a varias generaciones.
Y el debate continúa en esa barra de bar virtual que resulta Facebook. Llama la atención la imagen de un coche abriéndose paso en un trecho terroso y destartalado. La adivinanza parece de matrícula. ?Me arriesgo. Se trata de parte de la Avenida de los Almendros, cuando las viviendas sociales de esa zona estaban en construcción. Creo que el camino por el que pretende entrar el coche rojo es la actual calle Feria?, sostiene José Antonio Pérez Braojos. ¡Bingo! La foto es de 1988. ¿El barrio? Mundo Nuevo. Algunos, como Pilar Calvente, apuntan más lejos: ?El coche está aparcado al lado de donde ahora hay un famoso supermercado?.
Tampoco es fácil reconocer la calle Cañadilla, donde hoy se sitúa la oficina de Correos. Sobre todo su paisaje de fondo, con el monte fértil alzado. Una calle tranquila, de vecinas sentadas en la puerta de sus domicilios. Hay cosas que nunca varían. ?Yo conocí esta calle tal y como se muestra en la fotografía. Cerca instalaban el circo, donde ahora hay un consultorio. Ay, ¡qué nostalgia!?, exclama Juan Carlos Gutiérrez Frías.
?La puerta en la que están estas vecinas era la tienda de Valero, un comercio que ya no existe pero que tenía mucha clientela, y es un rincón muy transitado siempre, incluso para salir a la calle de Los Almendros por esa vereda de tierra?, explica Pilar Pérez Velázquez. ?Es verdad que Valero tenía de todo. Más de una le hemos comprado juegos de sábanas y toallas para el ajuar. Qué recuerdos tan bonitos?, añade sonriente Merche Sierra Reyes.
Entre tanto, se cuela otra imagen histórica, esta vez extraída del libro ?Huétor Vega en las huellas del tiempo?, del añorado Francisco Pérez-Rejón Martínez. El reto se complica. ?¿Es el Cortijo de los Parapantes??, ?¿es el Cortijo de la Nava??, se pregunta Matilde Pérez. Pero no. Es el molino de aceite del Carmen de San Rafael. El muro linda con la calle Carmen. La puerta que aparece es la que ahora da acceso a la sala de exposiciones de fotografía.
Más calambres para la memoria. El solar de la casa de las palmeras tras su demolición, en febrero de 1983, para edificar la nueva Casa Consistorial de Huétor Vega. Apareció un peñón inesperado que complicó mucho, muchísimo, la obra.
Al final, la galería fotográfica se asume como un viaje. Un periplo al pasado que ayuda a entender mejor el presente de Huétor Vega.
¿Tienes una suscripción? Inicia sesión