«Tocar en el Ferial de Huétor con buenas condiciones técnicas da sentido a todo»
El hueteño Carlos Moreno lanza 'No lo están haciendo bien' el 6 de febrero, una 'live session' grabada en plena naturaleza
«Los que me conocen saben que me siento hueteño desde El Zute hasta el Cortijo del Corzo. Pero o naces aquí o jamás te calificarán como hueteño, como suelo bromear con mis muchos amigos sí nacidos en Huétor», confiesa el guitarrista y compositor Carlos Moreno, hueteño desde los 5 años. A los 7 entró en la Rondalla San Roque. Y ahora ejerce de roquero libérrimo bajo el alias de Illo Brown, su proyecto más personal, en el que le acompañan músicos que han tocado con El Jose, Nestior o Vinila von Bismark. El 6 de febrero sacará material nuevo: 'No lo están haciendo bien'. Hoy lo presenta en Granada, en Discos Bora Bora.
–Preparas un lanzamiento de nombre sugerente, tal y como está el mundo. Y abrazas los paraísos cercanos.
–Es una nueva 'live session', grabado en directo en mitad de la naturaleza, como el resto, que tenemos en YouTube. Esta vez el emplazamiento es de camino al Cerro de la Encina. Invito a los hueteños a que intenten reconocer el sitio exacto, ya que no está en mitad del sendero. Es un empeño que tengo desde pequeño: grabar en sitios por donde hemos paseado mil veces. La Alhambra es innegablemente atractiva, pero a este lado de la ciudad tenemos paisajes asombrosos, como los que intentamos mostrar en nuestras 'live sessions'.
–Live Bunker, el estudio de Nano Díaz (batería de El Jose), se ha convertido en un pulmón musical en Huétor Vega.
–Pues justo esta grabación no se ha hecho en Live Bunker, porque está grabada en directo con el vídeo, pero el disco sí se ha grabado allí. Ya está publicado el primer sencillo y Nano está rematando el resto de las mezclas, aunque no nos atrevemos a hablar de fechas de publicación. El estudio es una pasada. Y Nano, más. Tenemos la suerte de que él sea parte activa del proyecto. Hemos pasado allí muchos y muy buenos ratos de música y diversión, y los que nos quedan.
–Eres un poco como Robe Iniesta, que se hizo nómada —por un tiempo en La Zubia— porque se establecía donde residían los músicos que iba reclutando. Pero tú los tienes todos a mano.
–Palabras mayores. Descanse en paz. Es uno, si no el que más, de mis referentes. Estuvimos en Plasencia despidiéndolo. Fue un homenaje muy emotivo. Incluso tocamos algunas de sus canciones con los vecinos de allí. Pero, sí, para mí es un lujo que los que considero los mejores músicos de la escena granadina estén en el proyecto. Illo Brown, aunque sea mi pseudónimo, es una banda. Yo me dedico a componer y crear los gérmenes de las canciones. Luego, mis compañeros aportan la magia. El proyecto lo forman Beatriz Friwoman a los coros, Fran Kylino a la batería, One Ant y Landy Sánchez al bajo y sintetizadores, y Nano Díaz en la parte técnica. Un lujo.
«Estuvimos en Plasencia despidiendo a Robe Iniesta. Fue un homenaje muy emotivo»
–Te conocimos como guitarrista de Granais Grannabis. Reivindicabais desde Huétor el rock andaluz, cuando eso no estaba de moda.
–Guardo recuerdos de diversión y amistad, que era lo que había; además, en grandes cantidades. Y un epé del que estoy muy orgulloso. El rock andaluz se presta a experimentar sin límites. Poder centrarme en la guitarra sin tener que cantar hacía que disfrutara aún más el instrumento.
–¿Crees que fue como una escuela para lo que estáis haciendo ahora Vlady García y tú?
–Todo suma. Mi primera banda fue Insumisos. Obviamente, Granais Grannabis fue una escuela, como mi paso por la verbena más reguetonera y el resto de grupos donde he participado.
–A alguna formación sevillana de aquella época, como Quentin Gas & Los Zíngaros, le ha ido bien difundiendo el evangelio de Triana. ¿Os penalizó pertenecer a la escena granadina?
–Yo diría que no. Todos sabemos lo extremadamente 'indie' que es la escena granadina, pero eso no quiere decir que no haya sitio para otros géneros. O al menos eso quiero pensar.
–Donde más te hemos visto en Huétor Vega ha sido en encuentros de artistas promovidos por el Ayuntamiento en el Carmen de San Rafael.
–Esas iniciativas son maravillosas. La última estuvo llena de propuestas buenísimas, de estilos muy diversos, y además tuvo muy buena acogida por los que acudimos como espectadores. Ojalá el Ayuntamiento siga apostando por actividades así.
«Nunca he sabido etiquetar el proyecto, y más cuando es algo vivo y cambiante en los directos»
–¿Tu momento álgido fue aparecer en el escenario del Recinto Ferial en plenas fiestas de San Roque en 2024?
–Sin duda. Poder defender nuestro proyecto ante tantas personas y hacerlo con buenas condiciones técnicas da sentido a todo el trabajo previo. Además, el 'feedback' de la gente fue muy bueno. Salimos muy contentos de esa actuación.
–¿Fue un buen escaparate?
–En Huétor hay mucha música y muchos músicos. Nosotros somos parte orgullosa de la escena hueteña y el público que asistió esa noche nos hizo saber que disfrutaron de nuestro concierto.
Rock de pulsión funk
–En este periódico definimos entonces lo tuyo como rock de pulsión funk.
–Como decía el Robe, para etiquetas ya están los críticos. Nunca he sabido etiquetar el proyecto, y más cuando es algo vivo y cambiante. En los directos solemos hacer una primera parte que sí presume de ese funk-rock, acabando con una especie de fusión de electrónica con elementos orgánicos que yo no sabría etiquetar.
–En esa categoría sería inevitable hablar de John Frusciante y Red Hot Chili Peppers. ¿Qué hay de tus héroes musicales?
–Como influyentes, me quedo con el sonido de Frusciante, la técnica de Mark Knopfler y el estilo de Iñaki 'Uoho' de Extremoduro. Ahora también hay un guitarra que me encanta, con muchísimo gusto: Juanma Montoya.
–¿El flamenco también ocupa un rinconcito en tu altar?
–Siempre. El eco de Morente suena demasiado fuerte, no podría ser de otra forma. Como consumidor y como influencia, flamenco 'pa' siempre.
–¿Conciertos a la vista?
–El viernes 8 de mayo estaremos en Lemon Rock de Granada. Tenemos muchas ganas. Solemos reservarnos y no dar muchos conciertos. Estamos deseando que llegue esa fecha. Solo podemos estar agradecidos porque la respuesta siempre es muy buena. En el primer concierto en Granada ciudad hicimos 'sold out' en la Taberna JJ. Y el último en el Lemon Rock tuvo muy buena entrada un jueves. Esta vez, siendo viernes, promete ser una buena noche también.
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