Adrián Molina lee el manifiesto delante del Ayuntamiento de Huétor Vega. / DIEGO LUZ

«El orgullo de la nueva normalidad debe estar cargado de libertad»

El concejal de Juventud de Huétor Vega ha leído un manifiesto para cerrar la campaña de sensibilización desarrollada en junio

E. TÉBAR Huétor Vega

Esta mañana se ha realizado, en la puerta del Ayuntamiento de Huétor Vega, la lectura del manifiesto del Día Internacional del Orgullo, con el que la concejalía de Juventud ha puesto el broche a la campaña de sensibilización desarrollada en el mes de junio. Durante estas semanas, la fachada del Consistorio ha lucido con las banderas que integran al movimiento LGTBI. En compañía de varios miembros de la corporación municipal, el concejal Adrián Molina ha pronunciado un discurso muy reivindicativo.

«Me siento feliz y orgulloso de que nuestro Ayuntamiento represente los colores del arcoíris, símbolo del orgullo del colectivo LGTBI. Es difícil poder expresar en unas palabras los sentimientos que las personas vivimos en determinados momentos de nuestra vida. Es complicado explicar las sensaciones que en muchas ocasiones tenemos que sufrir cuando te dicen a la cara o a la espalda cualquier palabra o comentario desagradable a tu persona. Es muy duro sentirse avergonzado en determinadas situaciones sociales o diferentes escenarios de la vida por culpa de aquellos que no entienden la palabra amor», ha apuntado el joven edil del equipo de gobierno hueteño.

Adrián Molina, concejal de Juventud, lee el manifiesto. / DIEGO LUZ

Adrián Molina ha incidido en que «este año es el orgullo de la nueva normalidad». «Pero esta normalidad debe incluso ser mejor que la anterior», ha puntualizado. «Una normalidad cargada de visibilidad, de lucha, de diversidad y, sobre todo, de libertad. Nadie debe determinar a quién tenemos que amar. La diversidad en el amor debería imponerse en esta nueva normalidad contra el virus de la intolerancia. El amor es eso: amor sin limitaciones, sin complejos ni clichés».

El concejal de Juventud y Mayores ha puesto el foco en situaciones como el acoso escolar : «Tenemos que seguir luchando para que la nueva normalidad borre los insultos LGTBI de las pizarras de los colegios y de los institutos. Para que el 'bullying' sea una palabra inglesa que no sabemos conjugar. En los colegios sigue habiendo niños y jóvenes que tienen que disimular su condición sexual para no sufrir acoso».

Molina ha apelado a que «la calle sea un lugar seguro para el colectivo LGTBI» . También ha hecho un reconocimiento a las personas transexuales y ha animado al sector del deporte, «para que todas las personas que viven disfrazadas en los equipos puedan quitarse las caretas, para que las taquillas de los vestuarios dejen de ser los armarios encerrados».