La mancomunidad Río Monachil 'engrasa' la coordinación para combatir la violencia de género

López Calahorro (centro), con representantes de la mancomunidad, hoy en Huétor Vega./DIEGO LUZ
López Calahorro (centro), con representantes de la mancomunidad, hoy en Huétor Vega. / DIEGO LUZ

La subdelegada del Gobierno dice en Huétor Vega que «no podemos aceptar el negacionismo» y pide a la Junta de Andalucía que respete los avances a favor de las víctimas

EDUARDO TÉBARHuétor Vega

Esta mañana ha tenido lugar la presentación en sociedad, en el salón de plenos del Ayuntamiento de Huétor Vega, del procedimiento de coordinación para la prevención y atención de la violencia de género en la mancomunidad Río Monachil. «Una herramienta básica para estas mujeres supervivientes», según palabras del presidente de la mancomunidad, José Morales, acompañado por el alcalde de la localidad metropolitana, Mariano Molina, y la subdelegada del Gobierno en Granada, Inmaculada López Calahorro. «Este procedimiento sigue tan vigente como el primer día», ha explicado Morales. «Nos enfrenta como sociedad y como mancomunidad, así que nos encaminamos hacia la concreción de todos nuestros esfuerzos. Ellas, sus hijas e hijos, son un factor elemental en la mancomunidad», ha insistido.

En su intervención, la subdelegada del Gobierno recordó la labor que se ha desarrollado estos meses en la mancomunidad con los fondos del Pacto de Estado, de los que 19.000 euros correspondieron a Huétor Vega para emprender acciones contra la violencia machista. López Calahorro ha recalcado también la importancia de pertenecer a la plataforma Viogen, «que implica una protección especial».

La subdelegada del Gobierno de Pedro Sánchez en Granada ha aprovechado para lanzar un mensaje en defensa de estas políticas frente a «un discurso que provoca que las víctimas se sientan más indefensas y que se acreciente su debilidad». «No podemos aceptar el negacionismo», ha advertido López Calahorro. «Son mil mujeres muertas. Es un problema muy grave: es un terror. Que se vea que estamos todos unidos», ha añadido.

A su vez, la subdelegada ha pedido a la Junta de Andalucía de PP y Ciudadanos «que siga trabajando ahora igual que se trabajaba antes». «El objetivo de una sociedad avanzada es proteger a los más débiles. No podemos ir hacia atrás. La lacra está ahí fuera. Por eso las instituciones deben caminar unidas», ha subrayado López Calahorro.

«Este procedimiento sigue tan vigente como el primer día» josé morales, presidente de la mancomunidad

El acto en el Ayuntamiento de Huétor Vega, organizado por el Centro de Información a la mujer, ha contado con las ponencias de Emilio Castellano Rodríguez, jefe de la unidad de violencia de género de la Subdelegación del Gobierno de Granada entre noviembre de 2012 y febrero de 2019, y su sucesora en el cargo, Montserrat Muñoz Sáez.

Castellano Rodríguez ha hecho hincapié en el ámbito municipal: «Siempre ha sido la primera puerta a la que acude una mujer que sufre violencia de género». De la misma forma, ha apelado al principio de transversalidad: «No se trata de que las administraciones guarden con celo sus competencias, sino de que se coordinen para abordar el trabajo». Al referirse a la ley integral 2004, ha remarcado que «los primeros que se pusieron en marcha fueron los municipios, porque sabían perfectamente la realidad que se estaba produciendo».

En la presentación estaban presentes varios agentes de la Policía Local de Huétor Vega. Castellano Rodríguez no ha perdido ocasión para reflexionar sobre la sorpresa que le suposo conocer de cerca la labor del Cuerpo en este contexto. «Es impresionante el apoyo personal y psicológico de los policías, que aportan serenidad a la hora de tratar con estas mujeres», ha revelado.

«El objetivo de una sociedad avanzada es proteger a los más débiles. La lacra está ahí fuera. Por eso las instituciones deben caminar unidas» Inmaculada López Calahorro, subdelegada del gobierno

Por su lado, Montserrat Muñoz Sáez ha reivindicado «trabajo en red y relación entre administraciones para la mejora de la atención». La jefa de la unidad de violencia de género de la Subdelegación del Gobierno en Granada ha arrojado datos diáfanos de la macroencuesta de 2015 sobre la diemnsión del problema. De cada cien mujeres que han sufrido violencia o han tenido miedo, solo denuncian 25. El estudio actual constata que una mujer víctima de violencia de género tarda ocho años en verbalizar su situación. El intervalo de tiempo se dispara a 26 años en mujeres mayores de 65 años.

«Las víctimas aducen miedo al agresor, la percepción de que pueden resolverlo solas, el no reconocimiento de que son víctimas y las cargas familiares», ha esclarecido Muñoz Sáez. Por eso, acentúa, «la coordinación es fundamental porque maximiza los recursos existentes». «La violencia de género está instaurada en nuestra sociedad por el sistema patriarcal en el que vivimos inmersas. Esto ha llevado a que la mujer haya sido relegada a un papel inferior», ha detallado.

Huétor Vega, pionero

Huétor Vega es un municipio pionero en Granada en la lucha contra la violencia machista. Y así queda reflejado en el documental que se ha mostrado esta mañana en el salón plenario. Un trabajo de exquisita factura realizado por Adrián Nieto Maeso. «Lo que acabáis de ver es totalmente real. Es nuestro trabajo día a día», ha indicado Paula Reyes Cano, asesora jurídica del Centro de Información a la Mujer. A lo largo de 77 páginas, el procedimiento de coordinación actualizado para la prevención y atención de la violencia de género en la mancomunidad pone en orden los avances tras casi dos décadas de trabajo. «Hay que incidir en el rol que afrontan los servicios sociales comunitarios», ha remachado Reyes Cano.

«El municipio siempre ha sido la primera puerta a la que acude una mujer que sufre violencia de género» Emilio Castellano, exjefe de la unidad de violencia de género de la Subdelegación del Gobierno

El Centro Social La Nava de Huétor Vega fue el escenario en el que la mancomunidad Río Monachil firmó, el 14 de mayo, la actualización de su protocolo para la prevención y atención de la violencia de género. Un procedimiento de coordinación que fue ratificado por representantes de distintos ámbitos de Huétor Vega, Cájar y Monachil.

Mil víctimas desde que hay registro

El Gobierno central confirmó el pasado 19 de junio que el asesinato de Ana Lucía Silva en Córdoba fue un caso de violencia de género, por lo que el número de víctimas mortales a manos de sus parejas o exparejas desde el año 2003 se elevaba en esa fecha a mil, según la estadística oficial. Fue desde ese año cuando se empezaron a contabilizar este tipo de crímenes machistas con vistas a la aprobación, un año más tarde, de la Ley de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género.

No se trata de un instrumento nuevo: se aprobó poco después de la creación del Centro de Información a la Mujer, allá por el año 2002. Durante este tiempo, se ha consolidado como herramienta de trabajo de la Junta de Coordinación en materia de violencia contra la mujer de la mancomunidad. Desde el lejano 2002, las actuaciones para la prevención, sensibilización y coordinación han avanzado sensiblemente en comparación con las establecidas en este documento. La presente actualización del protocolo, por tanto, «es fruto del intenso trabajo desarrollado por la Junta de Coordinación durante todos estos años», afirma Reyes Cano.

Prevención

En la reunión de mayo en el Centro Social La Nava se aprobó, asimismo, la admisión de los colegios e institutos de Huétor Vega, Monachil y Cájar en la Junta de Coordinación de violencia contra la mujer de la mancomunidad Río Monachil, «con el objeto de consolidar el trabajo de prevención de violencia de género realizado hasta el momento y trabajar, de manera especial, en la detección de la violencia de género tanto en chicas jóvenes como en niños y niñas», apunta Reyes Cano.

La Junta de Coordinación nació en octubre de 2005 y está compuesta por la Unidad Básica de Salud de La Zubia, el centro de salud de Huétor Vega, Servicios Sociales Comunitarios, las policías locales de los municipios de mancomunidad, Guardia Civil de La Zubia y el Centro de Información a la Mujer de la mancomunidad Río Monachil. Los objetivos pasan por prevenir la violencia contra la mujer, contribuir a su erradicación de la violencia de género y mejorar la calidad de vida de las mujeres que sufren o han sufrido esta lacra, así como la de sus hijos e hijas.

«Las víctimas aducen miedo al agresor, la percepción de que pueden resolverlo solas o el no reconocimiento de que son víctimas» Montserrat Muñoz Sáez, jefa de la unidad de violencia de género de la Subdelegación del Gobierno de Granada

Las funciones de la Junta de Coordinación consisten en analizar de una manera global las situaciones de violencia contra las mujeres existentes en el municipio; llevar a cabo la «aprobación, seguimiento, evaluación, modificación e incorporación de nuevas medidas» al procedimiento de coordinación para la atención a víctimas en la mancomunidad; y la elaboración de medidas que cooperen en la «prevención y erradicación» de la violencia contra la mujer, y el seguimiento de su puesta en marcha.

Colegios e institutos

El pasado 14 de mayo, entraron formalmente los IES Los Neveros y Los Cahorros, al igual que los CEIP Nuestra Señora de las Angustias, Mariana Pineda, Miraflores, Los Llanos, Esquí-Escuela, y San Francisco. «Creemos que la participación de los centro educativos es fundamental para el establecimiento de un trabajo conjunto en la prevención y detección de la violencia de género, teniendo en cuenta la colaboración previa desde hace años se ha mantenido en el desarrollo y ejecución de actuaciones de sensibilización y concienciación con el alumnado», señala la asesora jurídica.