Beatriz Sánchez, segunda por la izquierda, con el resto de los ponentes. / IDEAL

La labor de Operación Encina en Huétor Vega, referente ante los desafíos actuales del planeta

La cofundadora del colectivo hueteño, Beatriz Sánchez, participa en un encuentro internacional en la Cita Cultural Francesa con Granada

E. TÉBAR

La labor de reforestación del colectivo Operación Encina en Huétor Vega desde hace más de media década ha convertido a Beatriz Sánchez y a su padre, Pepe Víbora, en referentes de la defensa del medio ambiente en España. Pero su modelo sigue traspasando fronteras. Beatriz ha sido una de las ponentes de la mesa redonda 'Los desafíos contemporáneos del planeta', celebrada en la Escuela Superior de Arquitectura, dentro de la programación de la Cita Cultural Francesa con Granada, que se desarrolla hasta el 20 de noviembre.

El poeta dadaísta Paul Éluard escribió que «La Tierra es azul como una naranja». Ante ese desconcierto se elevaron las antenas en la mesa redonda inaugural, en un evento que dedica su decimoquinta edición al planeta y a cuestiones como el calentamiento global y las catástrofes. Como señaló Françoise Souchet, cónsul honoraria de Francia, reflexiones como las de la cofundadora de Operación Encina «llevan a la reflexión para una mayor conciencia medioambiental que ayude a proteger nuestra Tierra».

Reforestación de calidad

Beatriz Sánchez dedica su tiempo a la reforestación de calidad en clima extremo, investigando nuevas técnicas a las establecidas. «Observamos la naturaleza para adaptarnos a los cambios a los que ya nos estamos enfrentando, como son la falta de lluvia, la sequía y la desertificación», expuso. Habló del programa de educación ambiental 'Germinando futuro' (disponible en diferentes idiomas y galardonado por FECEI en 2021), con el que han logrado fomentar la participación ciudadana.

«Todo ello ha influenciado y ayudado a poner en marcha, junto con el Ayuntamiento de Huétor Vega, el Aula Ambiental para niños y niñas entre 4 y 10 años, donde aprenden sobre la biodiversidad y el cuidado al medio ambiente de forma activa», continuó Beatriz, que centró su ponencia sobre los tres ejes sobre los trabajan en Operación Encina. Esto es, reforestación de calidad, investigación y educación ambiental.

«Todos estos factores están conectados entre sí, dando un gran resultado tras años de poner a prueba nuestra metodología, tanto trabajando con la tierra como con la participación ciudadana», explicó Sánchez, quien abordó a su vez la importancia histórica y gastronómica de la encina en España y en el clima mediterráneo. Este relevante encuentro, organizado por La Maison de France, sirvió para que la comunidad internacional vea los resultados que se están obteniendo en Huétor Vega a partir de una manera distinta de trabajar.

Panorama global

En la misma mesa redonda, moderada por el catedrático de Física Aplicada Lucas Alados-Arboledas, Emmanuel Cros, asesor de desarrollo sostenible e industria del Servicio Económico Regional de la Embajada de Francia, trató las relaciones bilaterales entre el país galo y España en materias que conoce de manera directa, como la huella de carbono o la transición a una movilidad más ecológica.

Por su parte, Abdelmalik Saloui, profesor de la Universidad Hassan II de Casablanca, aportó información sustanciosa sobre la situación en África, continente que no produce cantidades significativas de gases de efecto invernadero. «El discurso político y económico prevalece sobre el análisis científico del fenómeno climático», lamentó.

IDEAL

José Luis Guirao, presidente de la fundación Agua de Coco en Madagascar, contó su experiencia de más de veinticinco años como cooperante en países del sur, en Asia y África, y alertó sobre la coyuntura medioambiental en el país africano, donde el impacto en la hambruna y sequía extrema es una realidad. Guirao también compartió los proyectos de reforestación y educación en Madagascar, en clara sintonía con Operación Encina.

Por su parte, José María Romero, doctor del área de Proyectos Arquitectónicos de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la UGR, abrió la mirada hacia los retos de la arquitectura sostenible en tiempo de crisis crónica. Un escenario en el que conviene plantear el concepto de deconstrucción y el horizonte de recuperar naturaleza, en especial en zonas costeras.