Jesús Velázquez: «Hacer el pregón de San Roque es el mayor honor para un hueteño»
El pregonero de este año evocó en Huerta Cercada aquellas fiestas de su niñez, cuando los mayordomos llamaban a las puertas
E. Tébar
Huétor Vega
Carolina Higueras, concejala de Fiestas, definió al pregonero de las fiestas patronales de San Roque 2026 como «puro corazón de Huétor Vega». Antes de dar entrada a un vídeo previo con una entrevista para conocer mejor a Jesús Velázquez Moreno, ‘Chuki’ para el pueblo, Higueras esbozó su perfil: «Es un ejemplo de dedicación, de amor por la tierra y de compromiso constante». «Lleva 63 años viviendo en Huétor Vega. Toda una vida. Siempre construyendo un tejido asociativo. Es una persona que se ha implicado en la tierra, en las acequias, en nuestro patrimonio cultural. Una persona honrada, honesta, que se preocupa por su pueblo», sintetizó.
El público que llenó las butacas en la carpa de Huerta Cercada descubrió las raíces familiares y la trayectoria de ‘Chuki’, más allá del panadero de toda la vida que repartía barras por Huétor, Cájar y el Barrio de Monachil. «Sin ser ricos, como mi padre era asalariado y tenía el sueldo seguro todos los meses, en mi familia hemos vivido muy bien. Mi madre era muy ahorradora», reconocía en pantalla.
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Jesús Velázquez bosquejó sus inquietudes culturales y participativas. Su nombre aparece vinculado al nacimiento de muchas cosas. Una asociación juvenil por aquí, un club montañero por allá (con la iniciativa de llevar a cabo el primer campamento para niños en Sierra Nevada), o los veinte años de andadura que cumple con la Asociación Cultural Güetor. Y mucho más: el colectivo ecologista El Zute o la inolvidable Radio Contadero, decana de las emisoras municipales en la provincia. «Había muchísima gente al principio. No éramos profesionales. Nos gustaba la radio y aprendimos desde cero, sin tener experiencia», rememoró.
Antes de subir al escenario, el ‘Chuki’ grabado repasó su militancia política (Partido Comunista, Izquierda Unida y Podemos). Retirado de la actividad laboral desde hace un lustro por cuestiones de salud, ahora disfruta creando grabados, técnica que ha adquirido en un taller en La Zubia. Y el fotograbado: un pie en la tecnología y otro, siempre, en la tradición.
Orgullo
Ya solo ante el peligro, Jesús Velázquez Moreno evocó el San Roque que conserva en la memoria. El de aquel pueblo de su niñez. «Estar aquí es el mayor honor que un hueteño puede tener. Pero os confieso que, más que orgullo, lo que siento es una profunda gratitud. Gratitud a la vida por haberme permitido vivir en Huétor y gratitud a mi familia, porque yo no entiendo estas fiestas sin mirar hacia ellos», confesó.
«Mis primeros recuerdos de las fiestas comienzan con los mayordomos de la Comisión llamando a la puerta de mi padre para pedir la colaboración económica, que mi madre entregaba y que Pepín u otro mayordomo anotaba en una libreta», comenzó. Flashes de un blanco cegador en la calle Ermita. De cohetes. De banderitas y farolillos. Del ajuar de la Virgen del Rosario y de la ermita. De motoristas, ciclistas y caballistas que lucían cintas con orgullo. De las entrevistas y reportajes en la revista ‘Huétor Vega Gráfico’. Y, por supuesto, de las noches de verbena en La Estrella. Su particular ‘Cuéntame cómo pasó’.