Huétor Vega
Se cumplen veinte años de la muerte de Pepe Agudo. Dos décadas ya. Pero su recuerdo se mantiene vivo en Huétor Vega. Anoche quedó más que demostrado en el acto de homenaje que organizó el Ayuntamiento con su familia en el escenario de la Plaza Abdal Malik, a un paso de la peña La Parra Flamenca, que Agudo —docente de profesión— presidió durante unos tres lustros y que justo ahora celebra sus 45 años de historia. Una nutrida representación del flamenco granadino y hueteño acudió a la cita para rendir un tributo póstumo a «un hombre comprometido con la realidad social y cultural de su tiempo», como apuntó el cantaor y estudioso Juan Pinilla, que ejerció de maestro de ceremonias.
«Pepe entendió que el flamenco era mucho más que un espectáculo y lo concibió como memoria colectiva, como expresión popular y como patrimonio compartido», abundó Pinilla. Agudo presidió también la Federación Granadina de Peñas Flamencas. Se le considera uno de los principales impulsores del arte jondo en el municipio metropolitano, cuya peña nombró a Juan Habichuela y a Enrique Morente como primeros socios de honor, en un local que acogió visitas de figuras como Rancapino o Félix Grande al amparo de Pepe Agudo. Pinilla puso en valor los cimientos que dejó el activista hueteño y anotó un detalle: «Por desgracia no llegó a verlo declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad».
El concejal de Cultura de Huétor Vega, Ángel Moreno, rememoró la doble faceta con la que conoció a Pepe Agudo en sus años mozos. Por un lado, el orden en las aulas; por otro, la vertiente festiva del flamenco. «Hay que estar agradecidos por todo lo que hizo por Huétor, por eso honramos su memoria», dijo el edil. Junto a él, el alcalde, Mario del Paso, incidió en el legado de quien fuera no solo un maestro de los que dejan huella, sino también un hombre clave en la tradición flamenca de este pueblo. Del Paso anunció algo importante: un escenario de la localidad llevará el nombre de Pepe Agudo. Se habla del Carmen de San Rafael, pero podría ser este de Abdal Malik.
De igual forma, tuvieron peso las palabras de Víctor Vázquez, presidente de La Platería, la decana de todas las peñas. «Fue el promotor de la Llave de Oro que le entregaron a Fosforito en el Teatro Cervantes de Málaga. Nunca más se ha vuelto a conceder una en la historia del flamenco».
A partir de aquí, numerosos artistas desfilaron por el escenario compartiendo su talento y sus recuerdos de Pepe Agudo. En primer lugar, su hijo Pepe Agudo ‘El Agüita’, guitarrista, que subió con el violinista José Antonio Rodríguez. Ambos han formado el proyecto Garnata. Fusionaron desde la música barroca de Johann Pachelbel (el emotivo ‘Canon en Re mayor’) hasta los aires celtas y rumberos, pasando por la pátina más flamenca con ‘La Tarara’, que añadía un filtro lorquiano.
La emoción se mantuvo con la intervención de Cristina Agudo, hija del homenajeado, que leyó un texto muy sentido antes de la proyección de una serie de instantáneas y documentos. Desde el carnet de socio de la peña flamenca de su padre —el número 38— hasta momentos inolvidables con Enrique Morente, Juan Habichuela o Félix Grande. Mostrando gratitud al Consistorio por dar alas a esta iniciativa, «que a la familia nos hace sentir que mi padre continúa formando parte de la historia cultural de Huétor Vega», Cristina subrayó que «él siempre defendió que la cultura, y especialmente el flamenco, no solo se disfruta, sino que también se protege». Asimismo, Cristina recuperó un escrito de Pepe Agudo que explica la grandeza del flamenco. «Fue su su tabla de salvación cuando falleció mi madre, Laura», compartió.
Tras esta fase íntima, el toque y el cante llenaron la plaza. Toda una institución como José Manuel Cano Robles —hijo de Manuel Cano Tamayo, titular de la primera cátedra oficial de Guitarra Flamenca— regaló una hermosa serrana. Sergio Cuesta y el hueteño Tente Márquez empezaron por malagueñas y agitaron el ambiente con ‘La estrella’ de Morente. Y una ovación gigante, la que se ganó Ángel Rodríguez ‘Chanquete’ a sus 88 años, acompañado por el guitarrista también hueteño Ramón del Paso, dedicando unos fandangos a Pepe Agudo mirando al cielo.
La aparición más voluminosa fue la de Manolo Gálvez (‘Niño de la Parra’), otra leyenda de la peña local, que llegó con Juan García y un cuadro familiar de palmeras y bailaoras para hacer tangos de Graná. ¿La guinda? El presentador, Juan Pinilla, que encauzó por fandangos su naturaleza reivindicativa a la vera de la guitarra de Pepe ‘Agüita’.
Para finalizar, las autoridades políticas y el presidente de La Parra Flamenca, Miguel Baños, entregaron un diploma de la velada a todos los participantes en el acto. La fiesta continuó en la peña, entre brindis, bandejas de picoteo y actuaciones por sorpresa. Por allí andaban, entre otros, Miguel ‘El Socio’ o Belén Contreras. «Yo soy heredero de Pepe Agudo. Sacar adelante una peña flamenca es una labor ardua, a veces hasta desagradable, pero él nunca desistió», remató Baños.