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Jesús Gil Corral, en la inauguración con el concejal de Cultura hueteño, Chus Fernández. IDEAL
La casa deshabitada de Jesús Gil Corral
Crítica

La casa deshabitada de Jesús Gil Corral

La exposición fotográfica se puede visitar en el Carmen de San Rafael de Huétor Vega hasta el 24 de mayo

Clos Gómez

Huétor Vega

Jueves, 16 de mayo 2024, 13:19

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Si los espacios hablasen, los cármenes serían abuelas contando historias basadas en recuerdos. En las huertas de estos lugares se cultiva la memoria de una sociedad que ya no es la misma y que, sin embargo, escucha en esos antiguos jardines el eco de sus propios pasos en tránsito por una Granada de múltiples centurias.

En el Carmen de San Rafael, en Huétor Vega, ese eco antiguo vibra desde las imágenes, pues no hay mejor lugar para hablar de la memoria que desde un espacio tan relevante para la fotografía en España. Es por ello el sitio perfecto para la actual exposición fotográfica de Jesús Gil Corral, titulada 'La casa deshabitada', una serie de fotografías que proponen la ausencia como testigo silente del paso del tiempo.

Ruinas, objetos de gran ruido visual, viejas fábricas desvaneciéndose, jardines de una vibrante vegetación que recuerdan la fuerza del abstraccionismo pictórico o una columna blanca de humo que se alza como signo de desaparición en contraste con el paisaje anochecido por la subexposición fotográfica. Todo ello da cuenta de la huella de lo humano en unas imágenes donde las personas están ausentes.

Son imágenes contundentes, logradas con un proceso en el que Gil Corral yuxtapone múltiples capas de la misma fotografía. Así logra un barrido atmosférico, fantasmagórico, que parece decirnos que esos espacios son espectros luminosos de imágenes lejanas en el tiempo que, como una antigua estrella, nos siguen enviando su luz, aun cuando ya se han extinguido o solo queden sus ruinas.

Son imágenes seductoras, con grises que dejan caer el énfasis en unas formas vibrantes. Y un papel con una textura que acentúa lo atmosférico, evocando lo táctil, lo objetual, en oposición a las frías y distantes imágenes de las pantallas que abundan en el mundo contemporáneo.

Las imágenes de Jesús Gil Corral, a diferencia de las imágenes de las redes sociales, no están hechas para el olvido sino para la memoria. Son una serie de testimonios del paso de lo humano por espacios antiguos como el mismo Carmen de San Rafael, que acoge la exposición hasta el 24 de mayo. Una oportunidad para ser testigos del tiempo y disfrutar la calidad fotográfica de un maestro de las artes a coste cero.

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