«Hay que blindar lo que el movimiento feminista ha conseguido en tres siglos»

Ponencia de Juana María Gil Ruiz, catedrática de Filosofía del Derecho de la UGR, en Huétor Vega./DIEGO LUZ
Ponencia de Juana María Gil Ruiz, catedrática de Filosofía del Derecho de la UGR, en Huétor Vega. / DIEGO LUZ

Las profesoras Juana María Gil Ruiz y Mar Esquembre buscan en Huétor Vega «engranajes» para las políticas de igualdad

EDUARDO TÉBARHuétor Vega

Dice la RAE que «engranaje» –palabra masculina– significa «enlace, trabazón de ideas, circunstancias o hechos». La segunda acepción, más explícita ayer en Huétor Vega, invita a sacar la lupa: «Efecto de engranar». Dos expertas en teoría feminista amalgamaron el jueves sus discursos en el salón plenario del Ayuntamiento durante más de dos horas. Y ante un público compuesto por mujeres que siguieron con enorme expectación cada nota reflexiva, cada dato revelador.

Las ponencias de Juana María Gil Ruiz y María del Mar Esquembre Cerdá compartían un objetivo: buscar nuevos encajes para las políticas de igualdad. Se trataba de la jornada central en la programación del 8 de Marzo, organizada por los tres consistorios de la mancomunidad Río Monachil (Huétor Vega, Monachil y Cájar) a través de su Centro de Información a la Mujer y financiada con los fondos del Pacto de Estado Contra la Violencia de Género.

«Cuando el Estado mira hacia otro lado, es violencia institucional de género» Juana María Gil Ruiz, catedrática de la ugr

Hubo crítica, mucha, al «cáncer estructural» de la desigualdad. Hubo palos, también, para el brote de 'fake news', «tras las que se esconden grupos muy poderosos». Y hubo, asimismo, ajuste de cuentas con los referentes intelectuales franceses que todo estudiante de Derecho lleva tatuados desde la cuna de la carrera, como Rousseau o Jean Bodin. Ya puestas, en las butacas resonaba el machismo de Bécquer: «Poesía eres tú… Pero el poeta soy yo».

Huracanada, vehemente, amena y rotunda en su argumentación, Juana María Gil Ruiz no dejó a nadie indiferente en la sala. La catedrática de Filosofía del Derecho de la UGR –asesora a su vez del IAM y vocal del Observatorio Andaluz de Violencia de Género– felicitó a las responsables del Centro de Información a la Mujer de la mancomunidad por su labor. Comenzó cuestionando «lo que los medios no nos cuentan», como el reciente récord de asistencia a un partido de fútbol femenino en el Wanda. «Estas deportistas no se benefician de derechos fundamentales», denunció.

«El gran desconocido y el gran vilipendiado»

Gil Ruiz evitó los ambages. Habló con dureza de la brecha salarial e insistió en «blindar los esfuerzos reivindicativos»: «Nos ha costado mucho llegar hasta aquí. El movimiento feminista internacional se ha dejado la piel en el camino». En su exposición, desglosó las que para ella son las tres fases en la senda de esta lucha: la igualdad formal, la de trato y oportunidades, y la «acción positiva diferenciadora». Rutas que conducen a la catedrática granadina hacia un «Derecho 'antisubordiscriminatorio'».

En esa dirección, señaló leyes orgánicas, y por tanto de obligado cumplimiento, como la de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, o la orientada para la Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres. «El feminismo es un movimiento social, teórico y político con tres siglos de historia. Es el gran desconocido y el gran vilipendiado», recalcó.

Expertas en teoría feminista, en el Ayuntamiento de la localidad metropolitana.
Expertas en teoría feminista, en el Ayuntamiento de la localidad metropolitana. / D.L.

Gil Ruiz dejó frases demoledoras: «Cuando el Estado mira hacia otro lado, es violencia institucional de género», deslizó sobre la pertinencia de «acción política de los estados; modificaciones orgánicas y funcionales; y una formación fiscalizada en género». ¿La guinda? «Hasta finales de mayo de 1978 se le podía dar una paliza a una mujer en España y dejarla en la cama de por vida. Y vamos de modernos».

«Por primera vez, el feminismo goza de buena fama: esto se convierte en una amenaza» mar esquembre, presidenta de la red feminista de derecho constitucional

Por su parte, María del Mar Esquembre Cerdá enfocó su intervención en la «necesidad» de una «reforma total» de la Carta Magna. La profesora de la Universidad de Alicante y presidenta de la Red Feminista de Derecho Constitucional sostuvo que la Constitución «acusa el desgaste de los años y requiere redefinir sus contenidos». Constitución que, por cierto, tuvo solo «padres».

Este cambio, según Esquembre, «vendría a incorporar la realidad que hemos conquistado desde el movimiento feminista». ¿Logros? «Hemos conseguido mayor presencia feminista dentro y fuera de los partidos». ¿Balance de las manifestaciones masivas del 8 de Marzo en 2018 y 2019? «Constatamos que, por primera vez, el feminismo goza de buena fama. Y esto se convierte en una amenaza».