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El Huétor Vega asegura la permanencia, pero depende del baile de descensos en Segunda B

Pugna por un balón en el césped del Municipal Las Viñas de Huétor Vega.
Pugna por un balón en el césped del Municipal Las Viñas de Huétor Vega. / DIEGO LUZ
  • La continuidad del club en Tercera será una agonía en las dos jornadas que restan. El reto ahora es amarrar al entrenador

Objetivo conseguido. O casi. Si ningún factor externo lo impide, el CD Huétor Vega seguirá en Tercera División la próxima temporada. Los verdiblancos aseguraron la permanencia de forma matemática a falta de los tres últimos partidos del campeonato. Un hito para el club de Las Viñas, que debutaba en la categoría en agosto de 2016 por primera vez en sus más de 80 años de historia. Sin embargo, en el seno de la entidad presidida por Félix Márquez hay dudas. Varios equipos del grupo IV de Segunda División B pueden descender, lo que propiciaría más descensos complementarios en el grupo 9 de Tercera División, según recoge la circular de la Federación Andaluza.

El camino ha sido tortuoso. En Tercera se juntan escuadras experimentadas, jugadores con oficio y fútbol de presión resultadista. Por el camino se quedó el técnico Francis Cascales, destituido el 13 de octubre, tras apenas dos meses culebreando en la categoría. Ahora, el propósito de la junta directiva que preside Félix Márquez es retener al artífice de la gesta, el entrenador Manuel Moreno ‘Rizos’. Un preparador joven –39 años–, licenciado en Fisiología y Nutrición Humana, que pasó por el CD Huétor Tájar y fue segundo en la UD Almería B. Y que imparte la asignatura Metodología en Cedifa (Centro de Estudios, Desarrollo e Investigación del Fútbol Andaluz, organismo de la Federación Andaluza de Fútbol). Un perfil académico que ha sabido conectar con el vestuario y gestionar la tensión en el banquillo de Las Viñas. También será complicada la continuidad de Rizos, pretendido por el Linares en Segunda B y en la agenda de El Ejido.

Del mismo modo, el presidente del Huétor Vega advierte la proyección de la plantilla. «Nuestros jugadores serán tentados por otros equipos de la provincia», ha dejado caer Félix Márquez, satisfecho por haber cumplido en los compromisos de pago. Los futbolistas están contentos y el club quiere mantener a los pilares del plantel.

La victoria del Huétor Vega al River Melilla por 3-1 en Las Viñas el pasado 22 de abril certificó lo que, a priori y con la matemática en la mano, supone la permanencia en Tercera. Los goles de Daniel, Armando y el voraz Salcedo demostraron la solidez del bloque de Rizos. Después, en la jornada 36, los hueteños consolidaban un triunfo vital en su visita a Loja (1-2), con tantos de Salcedo y Daniel.

Nuevo vestuario

El paso de gigante del Huétor Vega ha venido acompañado de la modernización de las instalaciones. El estadio Municipal Las Viñas cuenta desde el pasado invierno con un graderío techado en el lateral. Asimismo, el alcalde, Mariano Molina, se ha comprometido a cambiar el césped mientras desde el Ayuntamiento se piensa en unos nuevos vestuarios para la próxima temporada. El 28 de agosto de 2016 fue una fecha histórica para Huétor Vega. En la mañana de ese domingo de calor pegajoso tuvo lugar el debut del equipo verde en Tercera División. Los hueteños se midieron al conjunto malagueño de El Palo, equipo duro y correoso. Empate a cero. El resultado, en cualquier caso, era lo de menos. Las gradas de Las Viñas presentaban un ambiente como hacía años no se veía. Fue un partido ramplón, bajo un sol asfixiante, pero cargado de emoción.

El socio número 1 del club, Juan de Dios Estudillo del Ojo, fue el encargado de realizar el saque de honor, arropado por el presidente, Félix Márquez, y el teniente de alcalde y concejal de Deportes, José Manuel Prieto. En la grada, una pancarta abogaba por la conducta limpia: ‘Demos ejemplo a nuestros hijos, la violencia no cabe en el deporte’. Un mensaje que hoy resulta más necesario que nunca. «Antes veníamos 30 o 35 personas al campo», comentaba Juan Andrés Jiménez, un aficionado madrileño del CD Huétor Vega que tiene casa en el pueblo y que dedica sus descansos a disfrutar de la vida en el municipio. La treintena de hinchas de temporadas anteriores se han convertido en un ejército de 360 socios tras el ascenso a Tercera.

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