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«Estamos paseando el nombre de Huétor Vega por España y el extranjero»

Rubén Hita Tamayo, entrenando en la escuela Taekwondo Huétor Vega.
Rubén Hita Tamayo, entrenando en la escuela Taekwondo Huétor Vega. / DIEGO LUZ
  • El trabajo de Rubén Hita Tamayo está dando frutos y ha colocado el municipio en el mapa

El taekwondo de Huétor Vega está de moda y gran parte de la culpa la tiene su impulsor en la sombra, Rubén Hita Tamayo. El reciente campeonato de Andalucía conquistado por la hueteña ‘Teo’ Glodeanu y el arrollador éxito nacional de la también joven Andrea Delgado Cuesta, campeona de España, revelan una tendencia inapelable: el taekwondo local goza un momento de esplendor. Hita Tamayo estrena estos días una nueva etapa de la escuela Taekwondo Huétor Vega en la calle Vino, bajando por la avenida de Los Colorados. Rubén, maestro y oro de Andalucía hace un año, dice que están «paseando el nombre de Huétor Vega por España y el extranjero».

El auge del taekwondo en Huétor Vega viene precedido de la constancia. «Recuerdo y tengo muy presente cuando apenas ganábamos nada», reflexiona Rubén. «Era frustrante ver la cara de alumnos mirándome como queriéndome decir que podían aspirar a más. Así fue la conexión entre alumnos y maestro. Nos pusimos sin mediar palabra manos a la obra. Empezamos pasando rondas en pequeños campeonatos. Si se pasaban rondas, ¿por qué no intentar ir a por más? Así que seguimos trabajando a la vez que se apuntaban más alumnos, contagiándose del espíritu de equipo».

El caso de Andrea Cuesta, de apenas 16 años, abruma. 2016 fue un año meteórico para ella. Empezó ganando el Campeonato de Andalucía de Taekwondo, la convocó la selección autonómica y se proclamó campeona de España en la categoría infantil cadete. Además logró el IX Open Nacional de Pamplona. Para hacerse una idea: Andrea ha derrotado a rivales que compiten a nivel mundial. Nada de milagros. Andrea entró con solo tres añitos en el club Del Paso-Kumgang de Huétor Vega, creciente factoría de talentos. Su camino hacia el éxito ha sido duro. «Durante muchos años me he presentado a diferentes campeonatos de Andalucía, pero no quedaba en buenos puestos», admite.

Fuerza psicológica

«Si he de decir cuál es la característica más importante que he visto en estos niveles de competición es sin duda la parte psicológica», apunta Hita Tamayo. «¿La clave? Trabajar cada día la motivación de cada luchador, sin excepción, sea cual sea su objetivo, sabiendo que los momentos malos llegan, aprendiendo levantarse de cada derrota o frustración, cogiendo aire para volver a luchar. Porque siempre hay un próximo campeonato. Ese es el espíritu de nuestra escuela: trabajar el plano mental en concordancia con el técnico».

La flamante escuela Taekwondo Huétor Vega Rubén Hita representa «un sueño» para su fundador. «Un sueño conjunto lleno de valores y objetivos. Me encanta el taekwondo desde pequeño porque permite trabajar el cuerpo y la mente haciendo movimientos espectaculares. Me fascinaba. Pero nunca pensé que se cumpliría», asume.