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Waterpolo de élite en Huétor Vega

Xabi Molinet y Pío Salvador, entrenador y presidente.
Xabi Molinet y Pío Salvador, entrenador y presidente. / IDEAL
  • El club del municipio lleva la bandera granadina por las piscinas de la geografía española en Segunda División Nacional. Fundado en 2012, su trayectoria es meteórica

El Club Waterpolo Huétor Vega lo ha hecho casi todo en apenas media década. «No podemos olvidarnos que fue fundado en 2012», apunta el presidente y padre de la idea, Pío Salvador. Hoy, la entidad con centro de operaciones en la piscina de la avenida La Libertad integra a más de setenta deportistas. La cantera y el equipo femenino son las ramas que deben crecer de cara al futuro. Pero el presente es rotundo: el Huétor Vega milita en Segunda División Nacional. Es decir, pasea el nombre del pueblo y de Granada por toda la geografía española.

En octubre, el primer equipo se estrenó en la categoría nacional, por la que tanto había peleado durante las últimas dos temporadas y que en verano se hizo realidad al recibir la invitación de la Federación Española. «Desde que nos dieron la noticia de que teníamos una plaza todo ha ido enfocado a preparar nuestra participación, unido a diseñar también una plantilla competitiva en el segundo equipo para afrontar con garantías la competición regional», explica Salvador. «El club ha crecido de manera prematura. Nos ha llegado la madurez deportiva antes de lo que el propio desarrollo como entidad lo haría recomendable. Estamos enfrentándonos a clubes históricos como el Metropole, con más de 70 años de historia, o el Montjuic y el CN Helios, que han militado en División de Honor».

La de waterpolo fue la primera selección española en conquistar los dos trofeos más preciados para un deportista: el oro olímpico y el mundial. Desde los noventa, el deporte del balón en la piscina forjó un equipo de leyenda liderado por Manel Estiarte, reconocido como el mejor waterpolista de todos los tiempos. En dos décadas, la cultura se ha extendido y Huétor Vega forma ya parte del gran circuito. «Creímos conveniente afrontar el reto», añade el presidente. «Los jugadores más jóvenes, juveniles y cadetes, necesitaban competir en una liga de nivel y no podían hacerlo en el primer equipo, por lo que el tener un filial en Primera División Andaluza era la solución. Actualmente estamos en quinta posición en esa categoría».

¿El problema? Cuadrar presupuesto. El club tiene equipos compitiendo en todas las categorías, lo que unido a los gastos de deslazamiento del primer equipo supone un verdadero galimatías. «Pero creo que esta experiencia lo merece», dice Salvador. «Hemos traído a Huétor Vega la élite del waterpolo español, pues la categoría nacional engloba a los 36 mejores equipos del país».

Presupuesto

Asegura Pío Salvador que el club va apurado en lo económico para llegar a final de temporada. Espera un déficit mínimo. «Y si existe, pues le tocará al presidente asumirlo», admite. «Alguno de los patrocinios, a la postre, no ha sido tan alto como lo comprometido», confiesa. El responsable de la entidad agradece las facilidades de «los que nos mantienen» y del Ayuntamiento de Huétor Vega: «Hay que recordar el especial trato esta temporada. El Ayuntamiento ha estado a la altura».

Mientras tanto, el pueblo asimila poco a poco el fenómeno del waterpolo. El Waterpolo Huétor Vega es cada vez más conocido entre los vecinos. Aumenta el número de curiosos que preguntan por los resultados del equipo y que animan a los jugadores. El espacio se ha quedado corto ante la posibilidad de potenciar la cantera desde prebenjamines, para lo que el club sugiere realizar jornadas de puertas abiertas y así dar a conocer este deporte.

Llegados a este nivel, la dinámica de trabajo es intensa. El primer equipo, dirigido por Xabi Molinet, entrena de lunes a viernes. Cinco sesiones de entrenamiento en agua y tres de preparación física en gimnasio. «Contamos con dificultades en los horarios de disposición de la piscina. Realizamos el trabajo de gimnasio después del entrenamiento en agua, y no al revés, que resultaría más conveniente». No obstante, Molinet es optimista: «Granada está en el mejor momento».