Hugo Urquizar, la perla de la cantera hueteña.
Hugo Urquizar, la perla de la cantera hueteña. / IDEAL

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Los hermanos Urquízar, niños prodigio del tenis de mesa español

  • Hugo e Iván tienen 9 años, son de Huétor Vega y ya despuntan en el panorama andaluz y nacional. Entrenan 12 horas a la semana y en el colegio sacan ‘sobres’ y notables

Se llaman Hugo e Iván. Tienen 9 años y son hermanos. Los hermanos Urquizar. Ambos naturales de Huétor Vega. Su apellido es ya célebre en el mundo del tenis de mesa nacional. En 2016, Hugo se proclamó campeón de España prebenjamín en Blanes (Gerona). Le llaman ‘La Perla de Huétor Vega’. Iván, por su parte, quedó cuarto en el último Promesas de Andalucía. La dupla cerró el año a lo grande, proclamándose subcampeones de Andalucía en Cártama (Málaga), en el torneo que celebró entre el 28 y el 30 de diciembre su 62 edición. Hugo es, además, tercero benjamín y quinto alevín de Andalucía. Iván, por su parte, es el número 12 de España prebenjamín. Por quipos, son los quintos en benjamín nacional.

Iván y Hugo, recientes subcampeones de Andalucía.

Iván y Hugo, recientes subcampeones de Andalucía. / IDEAL

Ya habrán adivinado la primera evidencia: los Urquizar llevan el arte de la pala, la mesa y la pelota en la sangre. Su padre es jugador en activo. La familia defiende el escudo del CD Huétor Vega Tenis de Mesa. Hugo e Iván militan en las filas hueteñas desde los 6 añitos. Lo que ha ocurrido en el último trienio, por tanto, se podría calificar, como poco, de proyección meteórica. Han recibido ofertas de clubes como La Zubia o el Ciudad de Granada, pero siguen en las filas del equipo de su pueblo. ¿Y cómo se les distingue? En su casa lo tienen claro. «Hugo tiene un estilo muy técnico para su edad. Además de atacante y habilidoso, se queda con las cosas al momento. Iván, por su lado, es ofensivo, aunque menos que Hugo. Se puede decir que va un puntillo por encima de los chicos de su edad. Son diferentes».

Conforme los Urquizar crecen, la exigencia deportiva aumenta. Sin embargo, compatibilizan bien los estudios con su carrera en alza como palistas. Su padre revela orgulloso que este trimestre han sacado diez sobresalientes y tres notables. Y eso que los éxitos en los pabellones cuestan mucho, muchísimo sacrificio: los Urquizar entrenan doce horas a la semana.

Apuntando maneras

A Hugo e Iván les viene de casta, pero, ¿cuándo se dieron cuenta los padres de que sus hijos tenían verdadero talento para este deporte? «Hugo empezó a destacar desde los primeros días. Lo decían los entrenadores. Iván, un poco menos, pero también llamaba la atención. El momento en el que despuntaron fue el Promesas de Andalucía celebrado en Cártama en 2014. Hugo quedó segundo e Iván cuarto», recuerda el padre, Antonio Urquizar García.

Ya saben lo que es una concentración con la Federación Andaluza: estuvieron en Linares en diciembre. Hugo, incluso, fue convocado por la Selección Española en septiembre. «Una experiencia muy bonita, tan pequeños». En el inicio del curso, realizaron una exhibición en los colegios de Huétor Vega con los entrenadores. A Hugo le gustaría profesionalizarse de mayor. «Paso a paso», responde Antonio. «Hay que ser muy bueno para buscarse la vida con este deporte y jugar en ligas extranjeras. En España existen clubes importantes, como Priego de Córdoba, Burgos, Cartagena y algunos de Madrid». Por lo pronto, disfrutan de un presente dulce y un futuro prometedor. Y Huétor Vega puede presumir de deportistas en estado de gracia.