Un artista joyero en Huétor Vega

Pablo Minguillón, anoche en el Carmen de San Rafael./DIEGO LUZ
Pablo Minguillón, anoche en el Carmen de San Rafael. / DIEGO LUZ

Diciembre arranca con la exposición ‘Arte, concepto y joyería’, de Pablo Minguillón, en el Carmen de San Rafael

EDUARDO TÉBARHuétor Vega

Artista joyero. Así se define el granadino Pablo Minguillón, autor de la exposición ‘Arte, concepto y joyería’, abierta desde anoche en el Carmen de San Rafael de Huétor Vega. El joven creador estudió en la facultad de Bellas Artes y se especializó en el campo de la joyería en la Escuela de Arte de Granada. Con esta muestra en el municipio metropolitano, Minguillón recopila varios años de trabajo. Empezó con su proyecto de fin de carrera, en 2013. Desde entonces, se ha centrado en la misma línea de exploración. «Todo gira en torno al dibujo, concepto y joyería», recalca. «Se trata de materializar una idea en una fotografía, en una pintura o en una joya».

La joya se asocia al lujo. En el Carmen de San Rafael, Pablo Minguillón ofrece una vuelta de tuerca sobre el tópico. «Trato la joya como una escultura, como un territorio más del arte. Quiero abrir el campo. Veo la joyería como una disciplina artística más, como el cine, el cómic, la arquitectura o la pintura. Considero que la joyería es un medio más de expresión. Intento que la joyería sea tratada como el resto del arte consagrado», comenta el artista a IDEAL.

«Trato la joya como una escultura, como un territorio más del arte» pablo minguillón

Algo tan basto como un potaje de lentejas puede derivar en un colgante de plata. Lo mismo ocurre con una paella de arroz. «Cualquier cosa, incluso una lenteja, puede ejercer de musa e inspirar una colección o un conjunto».

Clásicos de la pintura

El visitante encontrará rarezas como unos gemelos de plata, ónice y cristal a través de un mecanismo de reloj e hilo. Una gran toalla pintada. Visiones de la Torre de la Vela y el cielo de la Alhambra. O reinvenciones sobre clásicos de la pintura. El ‘Perro semihundido’ de Goya; el ‘Nacimiento de Venus’ de Botticelli; el punto y línea sobre el plano, de Kandinsky; ‘El grito’ de Munch; ‘La persistencia de la memoria’ de Dalí; ‘La noche estrellada’ de Van Gogh; o el ‘Matrimonio Arnolfini’, de los hermanos Van Eyck.

En la noche del estreno, arroparon a Minguillón en Huétor Vega tantos los familiares y amigos como sus alumnos. «Aquí enseño el proceso de creación de una pieza. Desde una idea como tocar el piano. A veces me inspiro en lo más tonto. Así es mi proceso creativo», explicó a los presentes. «Creo una foto de la foto. Un cuadro del cuadro. Y de ahí busco una joya. Con esa búsqueda he desarrollado mi trayectoria artística. Ahí radica la versatilidad del arte. Mis alumnos me han oído hablar mucho de esto. El arte tiene muchas formas. No se reduce solo a pintura, dibujo o escultura. Y, por supuesto, la joyería es arte».

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